Invertir en una buena empresa: el ROCE

Invertir en una buena empresa: el ROCE

Descubre nuestro último artículo sobre el ROCE, un indicador clave en la gestión de nuestros fondos BDL Rempart, BDL Convictions y BDL Transitions.

 

En BDL Capital Management, hemos definido varios conceptos financieros clave para invertir en buenas empresas al precio adecuado. Hoy le presentamos el ROCE (return on capital employed, o rendimiento del capital empleado). Es el indicador que mejor resume la calidad de una empresa.

 

Una empresa se financia a través de sus accionistas y de sus bancos.

Invierte los fondos recibidos para desarrollar su capacidad industrial o para realizar adquisiciones que refuercen su posición competitiva o aceleren su crecimiento.

 

Los accionistas calculan el ROCE de una empresa para comprobar que su capital se invierte de forma rentable.

 

Este ratio mide la rentabilidad que la empresa obtiene sobre el capital que se le ha confiado.

 

En el denominador del ROCE se encuentra el capital que la empresa moviliza para operar: está compuesto por los activos fijos y las necesidades de capital circulante. Los activos fijos pueden incluir activos tangibles, activos intangibles y también el fondo de comercio. Las necesidades de capital circulante corresponden a las existencias y las cuentas a cobrar, menos las cuentas a pagar. Es gracias a este capital empleado que la empresa funciona y genera ingresos y beneficios.

 

Al relacionar estos beneficios con el capital empleado, obtenemos el ROCE.

 

Tomemos el ejemplo de dos empresas, A y B, que tienen el mismo capital empleado de 100€ y ROCE respectivos del 25% y del 5%.

 

Gracias a su elevado ROCE, la empresa A genera 25€ de beneficios, frente a solo 5€ en el caso de la empresa B. Por tanto, dispone de muchas más oportunidades de desarrollo. Por ejemplo, si la empresa A utiliza 5€ de sus 25€ de beneficios para financiar un crecimiento orgánico del 5%, aún le quedan 20€. Si decide destinar 10€ a adquisiciones, todavía le quedan 10€. Puede utilizarlos para remunerar a sus accionistas.

 

La empresa B no tiene ese lujo. Si también aspira a un crecimiento del 5%, se ve obligada a destinar la totalidad de sus beneficios. Ya no le queda dinero disponible para adquisiciones ni para remunerar a sus accionistas.

 

Aunque no se utiliza con frecuencia, el ROCE es, sin embargo, un indicador esencial para analizar la calidad de una empresa.

 

El inversor experimentado busca empresas con un ROCE elevado y sostenible, porque sabe que crean mucho valor para el accionista.